La Náusea, Jean Paul Sartre.
Imposible ver las cosas de está manera.Blandura,debilidad,sí. Los árboles flotaban,¿impetu hacía el cielo?Más bien un derrumbe,a cada instante esperaba ver arrugarse los troncos como juncos cansados,encogerse y caer al suelo en un montón negro y blando con pliegues.No tenian ganas de existir,pero no podían evitarlo;eso es todo.Entonces hacían todos sus pequeñas cocinas,despacito;sin entusiasmo ,la savia subía lentamente en los vasos,a contra gustó; y las raíces se hundían lentamente sobré la tierra.Pero,a cada instante parecían a punto de plantarlo,todo allí y de aniquilarse.Cansados y viejos,continuaban existiendo de mala gana,simplemente por qué eran demasiado débiles para morir,porqué la muerte sólo podía venirles del exterior;sólo las melodías musicales llevan en sí su propia muerte,como una necesidad interna;pero las melodías no existen. Todo lo qué existe nace sin razón, se prolonga por debilidad y muere por casualidad.Me dejo ir hacía atrás y cerré los párpados. Pero las imágenes en seguida vigilantes,saltaron y viceversa a colmar de existencias mis ojos cerrados;la existencia es un llenó que el hombre no puede abandonar.
Extrañas imágenes,Representaban una multitud de cosas verdaderas,otras qué se les parecían. Objetos de madera que semejaban sillas,zuecos;otros objetos qué semejaban plantas.Y ademas dos rostros;la pareja que almorzaba a mi lado,el otro domingo,en la cervecería Vezelise.Gordos,calientes,sensuales,absurdos,con las orejas rojas.Veía, los hombros y el pecho de la mujer.Existencia desnuda.Aquéllos dos-bruscamente esto me horrorizó-aquéllos dos continuaban: existiendo en alguna parte de Bouville;en alguna parte ¿en medio de qué olores?- aquél pecho suave continuaba acariciándose en los encajes;y la mujer continuaba sintiendo qué su pecho existía dentro del corpiño,continuaba pensando:" mis senos, mis lindos frutos";sonriendo misteriosamente,atenta a la expansión de sus senos que la cosquilleaban y entonces grité; y me encuentro con los ojos muy abiertos.
(Pag.113)
...
-Te lo suplico,hablame de los momentos perfectos.
-Te hablo de las situaciones privilegiadas. Eran aquéllos grabados. Yo los llamaba privilegiadas; me decía qué debían tener una importancia muy grande para qué hubieran accedido a ponerlas como tema de aquéllas imágenes tan escasas.Las habían escogido entré todas, ¿comprendes?;y sin embargó, muchos episodios tenían tenían un valor plástico más grande,otras más interés histórico.Por ejemplo,para todo el siglo dieciséis había solo tres imágenes: una para la muerte de Enrique II,otra para el asesinato del duque de Guisa y otra para la entrada de Enrique IV en París. Entonces me imagine que éstos acontecimientos tenían un carácter particular.Ademas,los grabados me confirmaban en está idea; el dibujó era rústico , los brazos y las piernas nunca bien unidas al troncó. Pero era algo lleno de grandeza.En el asesinato de Duque dé Guisa,por ejemplo,los espectadores manifestaban su estupor y su indignación tendiendo todas las palmas hacía adelanté y apartando la cabeza;es muy hermoso parece un coro.Y no creas que habían olvidado los detalles divertidos o anecdóticos. Se veían pajes cayendo al suelo,perritos que huían,bufones sentados en los peldaños del trono.Pero todos esos detalles estaban tratados con tanta grandeza e inhabilidad qué armonizan perfectamente con el resto de la imagen;no creo haber visto cuadros con una unidad tan rigurosa.Bueno,de ahí procedieron.
-¿Las situaciones privilegiadas?
-En fin,la idea que me hacía de ellos.Eran situaciones que tenian una calidad rara y preciosa,estilo si quieres. Ser rey,por ejemplo,cuándo yo tenía ocho años me parecía una situación privilegiada.O morir.Te ríes;pero había tanta gente dibujada en el momento que yo creía de buena fe...en fin,pensaba que al entrar en agonía uno se veía transportado sobré sí mismo.Además bastaba estar en el aposento de un muerto; como la muerte era una situación privilegiada,algo emanaba de ella y sé comunicaba a todas las personas presentes.Una especie de grandeza.Cuando mí padre murió, me hicieron subir a su cuarto para verlo por última vez.Al sentir la escalera era muy desdichada,pero también estaba como ebria de una especie de alegría religiosa;al fin entraba en una situación privilegiada.Me apoye en la pared,intenté hacer los gestos que correspondían. Pero mí tía y mí madre,arrodilladas al borde del lecho lo estropeaban todo con sus sollozos.
(Pag.124-125).
Jean Paul Charles Aymard Sartre.
Premio Nobel de Literatura1964,
(rechazado)
Filósofo y escritor,exponente del existencialismo y marxismo humanista;
Extrañas imágenes,Representaban una multitud de cosas verdaderas,otras qué se les parecían. Objetos de madera que semejaban sillas,zuecos;otros objetos qué semejaban plantas.Y ademas dos rostros;la pareja que almorzaba a mi lado,el otro domingo,en la cervecería Vezelise.Gordos,calientes,sensuales,absurdos,con las orejas rojas.Veía, los hombros y el pecho de la mujer.Existencia desnuda.Aquéllos dos-bruscamente esto me horrorizó-aquéllos dos continuaban: existiendo en alguna parte de Bouville;en alguna parte ¿en medio de qué olores?- aquél pecho suave continuaba acariciándose en los encajes;y la mujer continuaba sintiendo qué su pecho existía dentro del corpiño,continuaba pensando:" mis senos, mis lindos frutos";sonriendo misteriosamente,atenta a la expansión de sus senos que la cosquilleaban y entonces grité; y me encuentro con los ojos muy abiertos.
(Pag.113)
...
-Te lo suplico,hablame de los momentos perfectos.
-Te hablo de las situaciones privilegiadas. Eran aquéllos grabados. Yo los llamaba privilegiadas; me decía qué debían tener una importancia muy grande para qué hubieran accedido a ponerlas como tema de aquéllas imágenes tan escasas.Las habían escogido entré todas, ¿comprendes?;y sin embargó, muchos episodios tenían tenían un valor plástico más grande,otras más interés histórico.Por ejemplo,para todo el siglo dieciséis había solo tres imágenes: una para la muerte de Enrique II,otra para el asesinato del duque de Guisa y otra para la entrada de Enrique IV en París. Entonces me imagine que éstos acontecimientos tenían un carácter particular.Ademas,los grabados me confirmaban en está idea; el dibujó era rústico , los brazos y las piernas nunca bien unidas al troncó. Pero era algo lleno de grandeza.En el asesinato de Duque dé Guisa,por ejemplo,los espectadores manifestaban su estupor y su indignación tendiendo todas las palmas hacía adelanté y apartando la cabeza;es muy hermoso parece un coro.Y no creas que habían olvidado los detalles divertidos o anecdóticos. Se veían pajes cayendo al suelo,perritos que huían,bufones sentados en los peldaños del trono.Pero todos esos detalles estaban tratados con tanta grandeza e inhabilidad qué armonizan perfectamente con el resto de la imagen;no creo haber visto cuadros con una unidad tan rigurosa.Bueno,de ahí procedieron.
-¿Las situaciones privilegiadas?
-En fin,la idea que me hacía de ellos.Eran situaciones que tenian una calidad rara y preciosa,estilo si quieres. Ser rey,por ejemplo,cuándo yo tenía ocho años me parecía una situación privilegiada.O morir.Te ríes;pero había tanta gente dibujada en el momento que yo creía de buena fe...en fin,pensaba que al entrar en agonía uno se veía transportado sobré sí mismo.Además bastaba estar en el aposento de un muerto; como la muerte era una situación privilegiada,algo emanaba de ella y sé comunicaba a todas las personas presentes.Una especie de grandeza.Cuando mí padre murió, me hicieron subir a su cuarto para verlo por última vez.Al sentir la escalera era muy desdichada,pero también estaba como ebria de una especie de alegría religiosa;al fin entraba en una situación privilegiada.Me apoye en la pared,intenté hacer los gestos que correspondían. Pero mí tía y mí madre,arrodilladas al borde del lecho lo estropeaban todo con sus sollozos.
(Pag.124-125).
Jean Paul Charles Aymard Sartre.
Premio Nobel de Literatura1964,
(rechazado)
Filósofo y escritor,exponente del existencialismo y marxismo humanista;
21-jun-1905,París-Francia a
15-abr-1980,París-Francia.
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